SÁBADO DE GLORIA

La oscuridad que dio comienzo circa la hora nona se mantiene en el espíritu de todos. Nuestra madre viste de luto pues el dolor que destroza su corazón solo se ve confortado con la seguridad de que las palabras de su hijo se harán realidad. Y estará con nosotros el resto de los días.

El velo cubre su rostro con la seguridad de que volverá a tener en sus brazos al hijo que vino a sellar una nueva alianza.