COFRADÍA DEL STMO. CRISTO DE LA AGONÍA

En la Semana Santa de 1944, un grupo de noveldenses decidieron aunar esfuerzos para hacer realidad el deseo de dotar a la Iglesia de San Pedro Apóstol, de una imagen de Cristo Crucificado, que sustituyese a la anterior de el Cristo de Zalamea, desaparecida durante la Guerra Civil.

Fue así como la peña La Farándula, que se reunía en el Casino en largas conversaciones, comenzó la trayectoria que culminaría, un año más tarde, con uno de los más bellos legados que Novelda haya recibido: la imagen del Cristo, cuya morada, en un lugar de la Aurora en la Parroquial de San Pedro, permanece permanentemente iluminada, a lo largo del año, por las pequeñas velas encendidas de las plegarias.

Dicha peña, encontraría en un escultor valenciano, a la persona capaz de plasmar en talla una idea preconcebida. Tanto fue el éxito de dicha imagen que el clero de la ciudad del Turia, quiso quedársela para sí. Finalmente la talla sería depositada en la calle Sirera y Dara de Novelda, reanundando durante más de veinte años, el camino que anteriormente marcara el Cristo de Zalamea.

El 21 de febrero de 1947 el Obispo de Orihuela, deseando promover el culto a la imagen del Santísimo Cristo de la Agonía, concedía cien días de indulgencia, a todos los súbitos, por cada vez que rezaren un padre nuestro, avemaría o credo, o cualquier oración aprobada por la Iglesia ante dicha imagen.

Llegados los años 60, la Cofradía se uniría a la crisis de las celebraciones de Semana Santa, dejando de procesionar la talla del Cristo durante varios años. Reiniciaría su andadura sobre los hombros de unos jóvenes noveldenses, en la Semana Santa de 1979.

Desde entonces mucho ha evolucionado esta cofradía, que ha llegado a la actualidad como protagonista de una de las procesiones con mas arraigo y aceptación por parte de los noveldenses: La Procesión del Silencio.

Así como también ha sabido evolucionar, renovándose en su forma de procesionar, y presentarse ante el público. Y lo que es mas importante, ser una cofradía pionera en la labor de ayuda social a los mas necesitados.


IMAGEN DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA AGONÍA

La imagen

La imagen del Stmo. Cristo de la Agonía, que permanece durante todo el año expuesta al culto en la Capilla de la Aurora de la Iglesia de San Pedro Apostol, fue realizada en Valencia en 1945. De autor desconocido, la talla presenta proporciones y formas propias del barroco con cierto realismo, suavizándose las formas según el gusto mediterráneo. Ha sido restaurada en varias ocasiones, la última de las cuales se realizó en 1995 por el maestro José Patricio Carrión.

Se presenta a Cristo, agonizante, pendiente de la cruz, en cuyo remate superior aparece la palabra “INRI”, iniciales de “Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum” (Jesús Nazareno, Rey de los Judíos). La imagen del Cristo parece fijada al madero con tres clavos de hierro que atraviesan la palma de las manos y de los pies. Lleva el paño de pureza tallado, la corona de espinas superpuesta, y luce potencias de orfebrería figurando rayos, símbolo de la divinidad.

Posee la particularidad de que en el año 1947 el obispo José García y Coldaraz decretó conceder 100 días de indulgencia a aquellos devotos que rezasen ante la imagen cualquier oración aprobada por la iglesia pidiendo por los fines acostumbrados de la Santa Madre Iglesia.

La escena

Llegado al Monte Calvario o “Golgota”, le despojaron de sus vestiduras y le crucificaron. La agonía en la cruz duró tres horas, desde la sexta hasta la nona, es decir, aproximadamente desde el mediodía hasta las tres de la tarde. Hacia el final, Jesús gritó con voz fuerte: “Elí, Elí, lama sabachtani!”, que quiere decir : Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? -principio del salmo XXII, una oración usual de los hebreos, himno de esperanza, no de desolación-.

Las gentes que allí se encontraban, se mofaban y se reían de Él: “¿No decías que podías destruir el Templo y reedificarlo en tres días? ¿Pues por qué no bajas de la cruz? ¡Sálvate a ti mismo!” Algunos soldados también se dejaban llevar de la corriente y le insultaban, pero otros, menos crueles, le dieron a beber agua mezclada con vinagre. Las tinieblas se extendieron sobre la tierra, y en medio de ellas gritó: “Consumatum est!”, -todo se ha cumplido-, y luego añadió: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. E inclinando la cabeza, expiró. El trono

Las andas están realizadas en madera de sipo, barnizadas pero conservando el color natural. Se realza el conjunto con cuatro símbolos remarcados por semicírculos y diversos motivos ornamentales simulando adornos de tipo vegetal. Completan las andas cuatro faroles de orfebrería bañados en oro, con dos fanales cada uno.

Autor: Pedro Gómez Guzmán (Almoradí), sobre boceto de las antiguas andas retiradas en los años sesenta. Fecha de realización: 1998.

IMAGEN DEL CRISTO DEL PERDÓN

Misterio de Jesús Despojado de sus Vestiduras.

Ante el auge experimentado por la Semana Santa de Novelda durante los primeros años de este siglo, la Cofradía se planteó la incursión en su cortejo procesional de un nuevo paso que se sumara a las representaciones de la Pasión de Nuestro Señor en la Semana Santa de Novelda.

La Cofradía se decidió finalmente por el pasaje del Expolio, momento en que justo antes de Su crucifixión en el Calvario, despojan de Su túnica a Nuestro Señor. El conjunto compuesto de las imágenes de Cristo y de un Sayón fue encargado en 2006 a Víctor García Villalgordo. Entregado para su bendición durante la cuaresma de 2007, el conjunto muestra la imagen de un cristo sereno, entregado, al que arrebata desde atrás la túnica un sayón de rudo aspecto. Destaca en el grupo el trabajo de la espalda de la imagen de Jesús Despojado así como su serena y penetrante mirada. El conjunto forma una diagonal sobre sus andas procesionales que imprime dinamismo a la composición.

Procesiona sobre andas en la Procesión del Lunes Santo y sobre su paso en la Solemne Procesión del Santo Entierro abriendo el cortejo de la Cofradía

La imagen

Tallada por el escultor torrevejense Víctor García Villalgordo en el año 2006. La imagen policromada está tallada en madera de cedro de Libano y pino de Flandes. Se representa a Jesús arrodillado, con actitud implorante, rezando con la mirada dirigida hacia el cielo. El brazo derecho está extendido mientras que el izquierdo está pegado al cuerpo. Ambas manos están con las palmas hacia arriba.

Lleva un detalle justo delante de la imagen, la bola de la creación. Es una bola de madera en la cual se pueden ver plasmada una representación de Adán y Eva junto al árbol de la ciencia del bien y el mal compartiendo el fruto prohibido, una manzana. La imagen va vestida con una túnica de terciopelo morada, adornada con detalles de hilo de oro.

El trono

El trono está realizado con madera de haya y su estructura está reforzada con metal. Dispone de cuatro andas de madera recubiertas de terciopelo con detalles de filigranas bañadas en oro en los extremos. El trono es portado por 24 anderos. Se completa el trono con la iluminación que aportan en las esquinas del trono, dos velas artificiales en delante y dos detrás.