COFRADÍA MADRE DEL DIVINO AMOR

Corría el año 1987 cuando se crea en Novelda la Asociación de “las Manolas”, formada íntegramente por mujeres para acompañar, ataviadas con la típica mantilla española, a la imagen de la Santa Mujer Verónica de la Cofradía del mismo nombre. Al año siguiente esta asociación decide encargar una imagen de la Virgen al escultor Juan Martinez Mataix, de la ciudad de Alicante; imagen que bendecirían bajo la Advocación de Nuestra Madre del Divino Amor, entrando a formar parte de la Semana Santa en el año 1989, procesionando conjuntamente con los tronos de la Cofradía Santa Mujer Verónica.

En el año 2000, la Asociación Las Manolas decide erigirse como Cofradía independiente, entrando a formar parte como una cofradía más en la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Novelda.

Al año siguiente la ya Cofradía Madre del Divino Amor, elabora sus propios estatutos, siendo aprobados el 9 de abril de ese mismo año por el Obispado de la Diócesis de Orihuela-Alicante.

Desde entonces, varios han sido los cambios y novedades que esta cofradía ha aportado a la Semana Santa de Novelda.

En el mes de marzo del año 2000 presentaba el estandarte que actualmente procesiona, confeccionado por Bordados Escudero en la ciudad de Orihuela. En 2002 participa en la Semana Santa organizado su propia procesión: el Traslado de la Madre del Divino Amor, traslado que posee la particularidad de realizarse fuera de las fechas propias de Semana Santa, al celebrarse el Domingo anterior del Domingo de Ramos. Ese mismo año, se completaría el trono con cuatro nuevos candelabros de orfebrería realizados por Luis Martínez Soriano, orfebre de Orihuela. En 2003, la Cofradía no se da un respiro y consigue presentar el día de su traslado el bordado del manto de la Madre del Divino Amor.

Aparte de realizar el Traslado de su imagen el Domingo anterior al Domingo de Ramos, participa en la Solemne Procesión del Santo Entierro del Viernes Santo. Visten luto riguroso, ataviadas con la tipica mantilla negra, aunque en el Traslado de la Imagen del Divino Amo, cambian la mantilla negra por otra de color beig, al realizarse fuera de las fechas propias de Semana Santa.


IMAGEN DE LA MADRE DEL DIVINO AMOR

La imagen de La Madre del Divino Amor fue tallada en la ciudad de Alicante por Juan Martínez Mataix en 1984.

Esta Virgen responde al gusto de la estética neobarroca sevillana. Su rostro, de pálidas encarnaciones, se anima con los consabidos postizos que le confieren mayor realis- mo: ojos y lagrimas de cristal y pestañas de pelo natural. Los labios entreabiertos, la mirada alta y el llanto consiguen el gesto doliente de la imagen.

En su vestimenta realizada por José Patricio Carrión, figuran: el manto de caudal derramado de terciopelo negro, el traje de tela adamascada color marfil, el elaborado fajín bordado con incrustaciones en pedrería, la toca de color blanco realizado con encajes, la toca de sobremanto y el pañuelo de encaje que porta en la mano derecha.

Cabe también destacar la hermosa y muy desarrollada en anchura, corona procesional.

Escena que representa

La Madre del Divino Amor pertenece al grupo de imágenes de piedad, junto con el Nazareno, el Crucificado, el Cristo Yacente, la Soledad y la Dolorosa.

Las imágenes de piedad, de carácter devocional, son tan antiguas como las históricas o narrativas pero con una función distinta. En este caso el adoctrinamiento no resulta de la evocación del misterio o pasaje concreto de la Pasión sino de la contemplación de ciertos aspectos de la misma, que resumen simbólicamente algunos de los contenidos intelectuales del dogma católico.

Así, la representación de la Mater Dolorosa, sea cual sea su nombre; “del Divino Amor”, “de las Angustias” “de los Dolores”, “de las Tristezas”, “de la Amargura”, “de la Caridad”, etc. se basa en presupuestos teológicos que proclaman a María como “socia redemptoris”, es decir, copartícipe de la Redención por sus sufrimientos, que si en Cristo fueron corporales, en María fueron espirituales. El desarrollo de tal identificación está en la base de iconografías gloriosas como la Asunción o la Inmaculada.

Trono

El trono, decorado en color dorado y tallado en madera con elaborados relieves, presenta delante de la imagen un espacio donde la decoración floral, conjugando rosas, liliums, o gladiolos, consigue delicados tonos para rematarlo con refinada elegancia.

Se completa el trono con dos brazos delanteros y dos traseros de luces, de seis y ocho tulipas cada uno, bañados en oro de dieciocho quilates y plata de ley realizados por Luis Martínez Soriano, orfebre de Orihuela.

IMAGEN DEL CRISTO DEL PERDÓN

La imagen
Tallada por el escultor torrevejense Víctor García Villalgordo en el año 2006.
La imagen policromada está tallada en madera de cedro de Libano y pino de Flandes. Se representa a Jesús arrodillado, con actitud implorante, rezando con la mirada dirigida hacia el cielo. El brazo derecho está extendido mientras que el izquierdo está pegado al cuerpo. Ambas manos están con las palmas hacia arriba.

Lleva un detalle justo delante de la imagen, la bola de la creación. Es una bola de madera en la cual se pueden ver plasmada una representación de Adán y Eva junto al árbol de la ciencia del bien y el mal compartiendo el fruto prohibido, una manzana.
La imagen va vestida con una túnica de terciopelo morada, adornada con detalles de hilo de oro.

El trono
El trono está realizado con madera de haya y su estructura está reforzada con metal. Dispone de cuatro andas de madera recubiertas de terciopelo con detalles de filigranas bañadas en oro en los extremos. El trono es portado por 24 anderos. Se completa el trono con la iluminación que aportan en las esquinas del trono, dos velas artificiales delante y dos detrás.