COFRADÍA SANTA MUJER VERÓNICA

Destruida la imagen de la Santa Mujer Verónica durante la Guerra Civil, no volvería a procesionar por las calles de Novelda hasta el año 1952, cuando fue restaurada la imagen aprovechando las manos y los pies de la antigua imagen de la Verónica y el busto de una Santa María Magdalena, donado por el vicario D. Antonio Pastor. En dicho año volvería la Sta. Mujer Verónica a recorrer nuestras calles, portada a hombros y acompañada con las vestas de la Cofradía de la Samaritana (desaparecida también en la Guerra Civil). Fue durante estos primeros años cuando se guardaba en un estanco que había en la intersección de las calles Francisco Santo a Padre Mariana (Carrer Ganchet).

Se harían cargo de la cofradía por aquel entonces los hermanos Julio, Eustaquio y Francisco Beltrá Crespo, con la colaboración del entonces vicario D. Antonio Pastor, hasta formar la Junta directiva, que estaba integrada por el nombrado Eustaquio Beltrá Crespo, junto a Luis Abad, Jesús Navarro, Eduardo Crespo, Francisco Mira y Ramón Palomares. En 1954, los hermanos Beltrá Crespo (Julio, Eustaquio y Francisco), construirían en su taller de carpintería, el trono de la Verónica, con la colaboración de D. Francisco Martínez

En esta época, la vesta que vestían los cofrades se componía de vesta y capirote blancos, y fajín y botonaduras azul celeste, completándola el capirote con la cara bordada de la Santa Faz. Este atuendo quedó totalmente terminado en 1958 con la incorporación de la capa, a juego con el fajín y la botonadura, siendo en este año cuando comienzan a salir en la Procesión del Lunes Santo.

En 1965 se incorporarán a la Junta Directiva José Luis Navarro Mira, Pedro Luís Beltrá Martínez y Francisco Serra Escolano, que cinco años más tarde ostentarían los cargos de Presidente, Vicepresidente/Tesorero y Secretario respectivamente, nombrando en dicha fecha Hermano Mayor a Francisco Beltrá Galiana.

En el año 1972 Juan Martínez Mataix restaurará el cuerpo y el rostro de la imagen, encontrando en el interior de la cabeza el documento que acreditaba la autoría de la misma, desvelando a Antonio Riudavets como autor de dicho rostro.

Asímismo, se le confeccionó un nuevo traje cosido desinteresadamente por Remedios Dentell, con la aportación desinteresada de las telas por parte de Pedro Antonio Belló Alenda y Antonio Alberola Sellés.

En 1975 se incorporaron a la Junta Directiva Raimundo Belda García, Antonio Navarro Alberola, José Luis Rizo Albeza, Bernardo Juan Beltrá y Marcos Esteve Mestre. Con esta nueva Junta Directiva, comenzaría el proyecto de ampliación de la Cofradía, bajo la colaboración de D. Cándido Martínez Cremades, sacristán de la Parroquia de Novelda. En 1982 se confeccionó el estandarte gracias a la aportación de las telas de Dña. Ana María Gómez Abad, el cual fue bendecido por D. Antonio Cerdán Pastor.

Dos años mas tarde, la Cofradía adquirió la imagen y trono de San Juan de la Palma, habiendo sido esculpido por D. Juan Martínez Mataix Martínez, y apadrinada en su bendición por el párroco D. Antonio Cerdán Pastor, por D. Jesús Navarro Valero y María Jesús Navarro Alberola. Se nombra Cofrade de Honor a D. Jesús Navarro Valero.

En 1986 se procedió a la adquisición de la imagen y trono de la Madre del Divino Amor, costeada totalmente por la Asociación de Manolas. Se encargó de esculpirla D. Juan Martínez Mataix, autor también de San Juan de la Palma. Y se encargó de la confección del traje D. José Ramón García de Alicante.

La imagen fue bendecida en la Iglesia de María Auxiliadora por el Padre D. Daniel Ayaralar Goizueta, apadrinada por D. Rafael García y Dña. María Ibarra y acompañados por la Junta Directiva de la Cofradía.

Transcurría el año 1999, cuando se reestructuró el trono de San Juan de la Palma por la firma Niwala Mobiliario. En la carpintería las tallas aplicadas al mismo fueron realizadas por Elena y el barnizado del mismo por la empresa José María Gómez de Novelda, encargándose esta misma empresa de dorar el trono de la Sta. Mujer Verónica.

Igualmente, los báculos, que llegaron a ser un total de 250, fueron reestructurados, al pasarlos de línea de baterías a batería independiente.

En el año 2000 se procedería a la confección de un nuevo traje y manto para la Santa Mujer Verónica, así como un nuevo pañuelo con la Santa Faz pintado por Virginia Gómez García. El traje fue confeccionado por Remedios Dentell, vecina de nuestra ciudad. Por otra parte, el manto fue bordado con hilo de oro por Mª Pilar Pozuelo Martínez, de San Vicente del Raspeig, y confeccionado por las hermanas Amparo y Geroma Jiménez de Novelda.

El año 2001 supuso la separación de la cofradía, del trono y la imagen de Nuestra Señora del Divino Amor.

El año 2002 significó la celebración del cincuentenario, entre cuyas celebraciones destacaron la Solemne Misa Cantada en sufragio de los Difuntos de la Cofradía, la confección y bendición de dos nuevos estandartes confeccionados por María Pilar Pozuelo Martínez de San Vicente del Raspeig y pintados por Virginia Gómez García y apadrinados por Remedios Deltell y Cándido Martínez Cremades, y la exposición conmemorativa que tuvo lugar en el Centro Cultural Gómez Tortosa.

Participa la Cofradía en la Procesión de las Mantillas (Domingo de Ramos), en la Solemne Procesión de la Santa Faz (Martes Santo) y en la Solemne Procesión del Santo Entierro (Viernes Santo).

En las Procesiones de Domingo y Martes cuenta con más 220 cofrades, siendo de las Cofradías más numerosas de la población.

Acompaña a la Cofradía en las procesiones del Domingo de Ramos y la del Martes Santo, la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Pinoso. Poseen estatutos Eclesiásticos, aprobados el 24 de mayo de 2001.


IMÁGEN DE LA SANTA MUJER VERÓNICA

La imagen

Destruida durante la Guerra Civil la antigua imagen de la Santa Mujer Verónica, fue en el año 1951 cuando se reconstruiría la imagen con las manos y los pies de la imagen original, que se habían conservado, y con el rostro de un San Juan que había en la iglesia de San Roque del escultor Antonio Riudavest. En el año 1972 sería Juan Martínez Mataix, escultor de Alicante, quien se encargaría de la última restauración, en el cuerpo y rostro de la Santa.

Imagen de vestir, el traje actual que procesiona fue confeccionado por Remedios Deltell (Novelda), el manto es obra de las Hermanas Amparo y Geroma Jiménez, vecinas de nuestra localidad y fue bordado con hilo de oro por Mª Pilar Pozuelo Martínez de San Vicente del Raspeig. La pintura de la Santa Faz es obra de Virginia Gómez García (Novelda).

La escena

Nada nos dicen los evangelios canónicos del episodio que esta imagen representa. Basado en la tradición, y recogido en el Vía Crucis (sexta estación), cuenta que yendo Jesús cargado con la cruz camino del Monte Calvario, se le acercó una mujer sobrecogida por la compasión, y le secó el sudor y la sangre, quedando impreso su rostro en el velo que llevaba. Su nombre, que desconocemos, deriva de la deformación de vera icon “verdadera imagen” -Verónica-.

La imagen de la Verónica, aislada o formando grupo, es una de las más frecuentes de las que se llevan en procesión, completando episodios del Camino del Calvario por toda España.

Aunque no es una figura de carácter histórico, su profundo y bello símbolo, y la iconografía de una mujer mostrando el paño con la Santa Faz, han dado lugar a infinidad de representaciones artísticas desde los finales del siglo XV, quizá como resultado de las representaciones vivientes de los “misterios” de la Pasión en la Baja Edad Media -autos sacramentales-.

El velo de la Verónica terminó en Roma, pero se perdió su rastro en 1527. En la actualidad son varias las ciudades que se disputan su posesión: Jaén, Paris, Alicante, etc…

El trono

El trono está realizado en madera tallada y revestida con pan de oro. presentando en sus laterales varios relieves tallados con alegorías a la Pasión y Muerte de Jesús y a la Santa Faz.

Va iluminado, en la parte frontal, con cuatro líneas de luces simulando cirios y cuatro faroles hexagonales situados en las esquinas.

IMAGEN DE SAN JUAN DE LA PALMA

La imagen

Tallada por Juan Martínez Mataix en la ciudad de Alicante, en 1984. De tamaño natural, va vestida con un manto de terciopelo granate bordado, y túnica anudada a la cintura de color beige.

Representó el autor a un San Juan joven, adolescente, barbilampiño y con los cabellos largos hasta taparle la nuca. Sostiene en el brazo izquierdo la palma y con el derecho señala supuestamente el lugar por donde avanza Jesús camino del calvario.

La escena

La palma que porta San Juan en la mano tiene en él un doble significado, el primero y más relacionado con la Semana Santa haría referencia a la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén entre palmas y olivos, y el segundo, ser uno de los atributos que se le atribuyen a la hora de representarlo. Este tiene su origen en la leyenda según la cual, un ángel había entregado esta palma a la Virgen y esta, en su lecho de muerte, se la dio a San Juan para que la llevase delante durante sus funerales.

En Semana Santa, es uno de los personajes más representados en toda España, pues ocupó el lugar al lado de Jesús en la última cena, estuvo presente durante todo el desarrollo del juicio, Pasión y Muerte de Jesús, y a él le encomendó el cuidado de su Madre, cuando estaba crucificado en la cruz, al decirle: “Ahí tienes a tu madre”, encargándose desde aquel momento de Ella. Por los evangelios y la tradición, se conocen gran- des detalles de su vida. Así, fue natural de Betsaida, pequeña población situada cerca del lago Tiberiades, hijo de Zebedeo y de Salomé, una de las mujeres galileas que siguieron a Jesús y le sirvieron con sus bienes. Era hermano de Santiago el Mayor.

En su Evangelio suele designarse como el discípulo predilecto de Jesús, y fue uno de los tres a quienes Jesús escogió para estar con Él en ocasiones especiales, como la resurrección de la hija de Jairo, la transfiguración de Jesús en el Tabor, y la agonía en Getsemaní.

Fue autor de uno de los cuatro Evangelios, de las Epístolas que llevan su nombre, y del libro del Apocalipsis.

El Trono

El trono de San Juan de la Palma, tallado en madera, se ilumina con cuatro faroles hexagonales en las esquinas. En los cuatro laterales presenta elaborados relieves alegóricos al santo.